facebook twitter google linkedin Share

 

 
Imagine una gran nube sobre usted. Piense que este cúmulo puede conectarse con otras cercanas a través de un delgado cable. Aunque suene irreal es un ejemplo válido para explicar cómo sucede la conexión “intangible” entre los alambres. Y es que la nube es - literalmente en el mundo tecnológico- el gran servidor que conecta cables UTP o fibra óptica a servidores. ¿El resultado? Una red de servicios que conectadas entre sí  se consagran como el corazón de la Internet. 


 

 

Al hablar de redes, inconscientemente nuestra mente nos lleva a pensar en un entretejido conjunto de cables. La realidad no es diferente, las redes están interconectadas por extensos kilómetros de cables. Dentro de este mundo existe una clasificación que va en relación a su diseño, estructura, versatilidad, capacidad de transportar información, costos y velocidad. 


 

Con el desarrollo y la implementación de redes locales en el mundo se encontraron limitaciones en el sistema; una red estaba confinada a un determinado número de interconexiones. Así que fue necesario expandir el rango, por lo que se definieron diferentes parámetros en relación a la extensión del cableado, ya que a mayor distancia, este pierde proporcionalmente su velocidad, y la capacidad de transmitir información. 


El Día Mundial de Internet, una fecha señalada para recordar cómo ha cambiado el panorama TI desde hace ahora veinte años exactos.

 


 

En los últimos años la penetración de Internet ha crecido de forma exponencial. Hoy se calcula que en el mundo existen alrededor de 14.000 millones de dispositivos conectados y los datos generados se duplicarán cada dos años. 








 



Suscríbase a nuestro Boletín
Suscríbase a nuestro Boletín





 fierros mundo constructor 

 

computerworld.com.ec

Copyright © 2019 Computerworld